Experiencia interpersonal
Febrero 5, 2008
Es realmente lamentable que yo no tenga la costumbre de llevar conmigo siempre una cámara fotográfica. Mi labor para con este espacio se tornaria muchísimo mas sencilla (sabios consejos… ¿verdad Fer?). Al menos eso es algo que pude evidenciar durante mi fin de semana, tiempo que disfruté mucho y donde experimenté muchas cosas que únicamente las relaciones interpersonales te pueden ofrecer.
La hospitalidad de la gente es algo que a mí en lo personal me llena de mucha alegria. Estos últimos 4 días, la gente de Ayutuxtepeque me regaló la oportunidad de sentirme acogido, atendido y aceptado por ellos. Cosa que en la fría Santa Tecla que es donde me encuentro y hago mi rutina, hasta este dia, no he podido emular.
Ver la sonrisa en los rostros de las personas, previo al muy efusivo “buenas noches”, fue algo que me hacia transportarme a otro plano. El contacto con la gente es algo que es una limitante en mi, pero cuando puse mis pies sobre esa tierra que emanaba tanta energia… llegué a sentir una conexión con el lugar y la gente que jamás habia imaginado.
Quizá en la mente de otra persona, esto no sea mas que una parte de su cotidianidad y casi podria asegurar que le pareceria risible la manera como yo describo algo que, para él o ella, pasa a cada momento y en cualquier lugar. Es por esto que les mencionaba en principio el problema de la evidente ausencia de registros fotográficos de los momentos que tengo muy bien dibujados ahora dentro de mi cabeza: Casas, cosas, gente, mascotas…