La burbuja
Julio 10, 2008
La historia que narra la vida de cada uno se puede segmentar en episodios que forman parte de diferentes libros, como son las experiencias, los sentimientos, las metas y todos los apartados que esta pueda contener. Todos los episodios recientes escritos en cada libro de mi vida narraban cosas buenas, pero las última hojas de uno de ellos no tenia un final feliz. Además, segun dicen por alli, no todo el tiempo se puede estar bien en todo, por aquello del equilibrio.
Ya enfocándome en lo que compete, éste dia se terminó de escribir ese episodio. Luego de un análisis muy profundo de todas las cosas que emocionalmente me estaban envolviendo estos meses, me di cuenta que un par de aspectos no estaban tan bien como me lo planteaba. Inconcientemente estaba viendo cosas que no existen, y probablemente no existirán en ningún momento, o al menos las buscaba en la gente equivocada.
Si, gente. Esa misma a la que temo y me asusta, la misma de la que nunca esperé comprensión o muestras de apoyo. Sin embargo en una ocasión hace ya unos meses decidí ofrecerle a alguien la oportunidad de probar de una vez que mis ideas acerca de las personas estaban equivocadas. Volqué todas mis energías a esta tarea, sin descanso y con constancia, pero el entusiasmo vició mi juicio y mis pensamientos me encerraron en una burbuja que me hizo creer una realidad que sólo yo estaba viviendo.
Es horrible caer en cuenta que te encontrás así luego de haber recorrido mucho camino. Mi mente creo confusiones y falsas emociones que generaron muchas otras reacciones totalmente ajenas a mi comportamiento normal. Sin notar las advertencias me dejé llevar por todo este escenario inmaculadamente montado y me convertí en títere de la situación. Mientras más me adentraba en el juego, la pantomima se volvia cada vez más una realidad.
Para mi desgracia, la “realidad” que viví ya estaba muy bien plantada cuando sucedió algo que no esperaba: el mismísimo objeto de mi experimentación se encargó de tomar la aguja mas punteaguda que encontró y de la manera mas abrupta me sacó de mi burbuja, dándo paso a desenmascarar la gran farsa que habian sido los dias anteriores. Fue algo inexplicable y que hasta este momento no logro asimilar. El daño que este juego le hizo a mi razón es severo y no ha logrado mas que afianzar mi convicción respecto de la gente y de cómo uno mismo se puede autodestruir con cosas que su inconciente le hace ver.
Sólo espero recobrar la poca objetividad que me arrebató este incidente y comenzar a escribir el siguiente episodio del libro de mis emociones.