En otro de mis momentos de distracción laboral, me encontré con esta frase que sin duda alguna define el alcance que una buena amistad puede tener:
“En las buenas soy tu amigo, en las malas soy tu hermano”
Es bonito experimentar las bondades de una amistad verdadera. Sentir el compromiso que existe con la otra persona y los momentos que se comparten de la cotidianidad. Esta frase en particular habla de la incondicionalidad, lealtad y entrega que un amigo puede llegar a tener hacia su contraparte.
Definitivamente, tener verdaderos amigos comprometidos contigo se siente muy bien.
Y tu, ¿qué tipo de amig@ eres?