La paciencia es un don que pocas personas llegan a dominar con precisión. Asimismo, la tolerancia, la comprensión y la prudencia son otros conceptos muy difíciles de manejar.
Medir palabras y acciones es una muy buena manera de exhibir los niveles de paciencia, tolerancia, comprensión y prudencia que se han llegado a desarrollar en nuestra persona. Nos permite convivir con nuestros pares en armonía, respeto y tranquilidad, para el bienestar propio y de los demás también.
Sin embargo, el caso contrario tiene la gran capacidad de romper todo tipo de equilibrios en las relaciones con los demás. No tener bien claro el alcance que nuestras palabras pueden llegar a tener, por simples que sean, se convierten en verdaderas armas que desgarran con alta facilidad la más sólida base afectiva entre la gente.
Es más agravante cuando se advierte con un “ya basta” para evitar cruzar esa línea tan delgada, pero a veces la terquedad de las personas y esa falta de claridad en el concepto “medición de las acciones” puede muchísimo más que cualquier advertencia…
Nadie está exento de lo que les he externado, ni siquiera mi persona, pero es hasta que vivimos personalmente las cosas cuando aprendemos que los “ya basta” y todas esas alarmas que rondan por ahi siempre aparecen por un motivo.
Por favor, manténganse atentos a lo que les advierten.